lunes, diciembre 29, 2008

Un par de fragmentos

"La división entre un día y el siguiente debe de ser una de las peculiaridades más profundas de la vida en este planeta. Se trata, en general, de una medida beneficiosa. No estamos condenados a vuelos sostenidos del ser, sino que podemos refrescarnos continuamente con breves vacaciones de nosotros mismos. Somos criaturas intermitentes, cayendo siempre en pequeños finales y remontándonos a pequeños comienzos. Nuestra conciencia, tan pronto fatigada, se distribuye por capítulos, y suele ser cierto, para comodidad o incomodidad nuestra, que el mundo aparecerá mañana distinto por completo. Qué maravilloso también que la noche se adapte al sueño, dulce imagen de él, tan acertadamente asignada a nuestra necesidad. Los ángeles deben pasmarse ante estos seres que con tal regularidad caen de su estado consciente en la oscuridad infestada de fantasmas. Ningún filósofo ha podido explicar nunca cómo nuestras frágiles identidades salvan esos vacíos."


"Uno de los muchos aspectos, querido amigo, en que la vida es distinta del arte, es éste: en el arte, los personajes pueden poseer una dignidad inquebrantable, mientras que los personajes en la vida carecen de ella. A pesar de que la vida, tanto en este aspecto como en otros, aspira, continua y patéticamente, a la condición del arte. La mera preocupación por la propia dignidad, un sentido de la forma, un sentido del estilo, inspira nuestras más viles acciones mucho más de lo que cualquier análisis convencional de posibles pecados podría revelar. Un buen hombre a menudo parece torpe sencillamente porque no se aprovecha del millar de pequeñas y mezquinas oportunidades que se le brindan de parecer desenvuelto. Optando por la verdad antes que por la forma, no se dedica a cultivar la fachada de su apariencia."


Ambos de "El príncipe negro", de Iris Murdoch.

domingo, diciembre 28, 2008

Otra mentira...

Y suma y sigue... ¿De verdad quieres que vuelva a ser como antes?


No sé por qué... (o más bien sí lo sé) pero no cuela.
Sólo te pedí que dejaras de mentir, que dejaras de ocultar información que crees que me va a hacer daño... ¿No te das cuenta de que lo que me hace verdadero daño es esta situación, esta forma que de pronto has elegido de ocultar todo y que me entere de cualquier manera?
Sólo lo voy a decir otra vez... Es la última oportunidad. TU última oportunidad.

A los que habéis estado estos días... sólo puedo daros las gracias. Y a otro que yo me sé... un abrazo y una disculpa enorme.

jueves, diciembre 25, 2008

Feliz Navidad!


O eso espero para todos vosotros...
Aunque hay al menos una persona que creo que no lo será... por mi culpa... Así que yo tampoco lo soy.
Habréis sido buenos este año, ¿no? Yo... lo fastidié todo hace unos días.
En fin, lo dicho:
FELIZ NAVIDAD


y, ya que estoy,

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!

martes, diciembre 23, 2008

Lo siento


no te imaginas cuánto...

domingo, diciembre 14, 2008

Prométeme

No dejes nunca de ser una niña, prométemelo. Dime que no te convertirás en una mujer de esas que siempre está atareada y no tiene tiempo para nada, necesito oírlo. He de saber que nunca morirá esa sonrisa, que esos ojos negros no dejarán de brillar, ¡ay de mí si lo hicieran! ¡Ay de ti! Te perseguirán en tus sueños y harán que despiertes gritando, llorando en busca de la felicidad que te han robado.
Dime que no dejarás que ocurra porque necesito verlos así cada mañana; necesito despertar cada día a su lado y ver cómo se abren por primera vez; necesito ese momento de incertidumbre antes de saber que siguen igual de alegres, quizá medio tapados por algún mechón de tu suave melena.
Dime, ¿lo harás? Por ti, porque no mereces que te roben esos momentos en que ríes por dentro y por fuera, a carcajadas, disfrutando de la vida como si se fuera a acabar en cualquier momento. Prométeme que tus días tendrán sentido cuando crezcas y que no quieres hacerlo porque los prefieres así, desordenados, que prefieres jugar con tus muñecas antes que empezar a pensar en crecer, que nunca te enamorarás hasta que sea definitivo, por y para siempre.
Ven a mi regazo y léeme como solías hacer. Cuéntame tu cuento preferido, o invéntate uno para mí. Yo cerraré los ojos y sentiré que sigues siendo la de siempre, que no has cambiado tu alma de niña y que jamás lo harás. Ven, abrázame y habla como siempre has hecho: poniendo sinceridad en cada sílaba, en cada letra. ¡Oh, niña! Prométeme que nunca mentirás, que cuando lo hagas te crecerá la nariz y jamás volverás a ser tan bella.
Prométeme que serás feliz… y que nunca me olvidarás. Yo te prometo que nunca te dejaré, que te daré el empujón que algún día te hará falta y que sostendré tu mano cuando te sientas caer.

lunes, diciembre 01, 2008

A "X"

No puedo contigo ya… He intentado olvidar, pero es demasiado. Lo siento, no puedo seguir a tu lado. Te entrego un ángel para que te guíe, para que te mande los abrazos que yo ya no podré darte. No creas que me resulta sencillo, la verdad es que me cuesta demasiado pensar que no va a volver a ser igual, pero no me has dejado otra opción.
Atrás dejo a la niña que jugaba en la carretera, atrás queda todo lo que ha pasado en los últimos años. Y sólo me queda pedir a Santa Rita que te cuide, porque, a pesar de todo, seguiré queriéndote. Y lo peor es que no sé si debería…

--Esta frase es de alguien que me la dio sin darse cuenta. ¡Gracias!--

Edito: No te quiero =)