Querido Infierno:Debido a mi fallo he tenido que esperar un poco antes de volver a escribirte.
Ahora existo con la apariencia de un pobre diablo desquiciado. Qué ironía, ¿no? Por eso han bajado la guardia y puedo volver a esconderme para enviarte estas líneas desde mi habitación. Sé que las leerás, porque debes de estar aburrido después de toda la eternidad... y sobre todo porque confías en que vuelva a despistarme y a caer de nuevo en algún error. Pero no será así: he descubierto muchas cosas en este tiempo, casi tantas como las que ya sabía.
He descubierto que tampoco puedo fiarme de ti, de un viejo traidor, por muy buena fe que denoten tus palabras. Quizá a pesar de todo ni siquiera cumplas con tu parte del trato, quizá me quede solo para siempre...
Quizá eres tú quien no puede fiarse de mí. ¿No dicen que estoy loco? Aunque, después de todo, las apariencias engañan...

0 maullidos:
Publicar un comentario