jueves, junio 28, 2007

Imagen

Pues... una cosita que tenía de hace tiempo y he decidido rescatar hoy ;)


Las lágrimas corrían ya libremente por mis mejillas, y mi pecho se agitaba, convulsionado por el llanto. No lo entiendo... ¿por qué? ¿Por qué? ¿Por qué me miras como si la culpa fuera mía? ¿Por qué te enfadas? ¿Por qué tienes miedo? Tantas preguntas y no hallo la respuesta para ninguna de ellas...
¿Miedo a perderme? ¿Te enfadas como modo de defensa? ¿Como cuando yo miro al suelo para que no me veas llorar? ¿Y qué pasaría si por una vez no lo hiciera, si te dejara verme como estoy ahora? ¿Me querrás? Pero... ¿menos?
¿Por qué no te das cuenta del poder que tienes sobre mí? Quizá sea mejor... si no, podrías hacerme mucho más daño, y lo podrías hacer intencionadamente, de modo que se multiplicaría mi sufrimiento.
La angustia que siento ahora... ¿Por qué no podemos hablar de nosotros? ¿Por qué te pones a la defensiva?
Y sin embargo, incluso en un momento como este, siento que las alas de mi ángel me rodean, firme pero suavemente, mientras posa delicadamente sus labios sobre mi frente. Mi ángel, que cae ahora al abismo que se ha abierto ante sus pies pero, aún así, sigue conmigo, a mi lado, para sentir mi calor y que yo pueda, quizá, evitar que sea arrastrado a un inmenso agujero negro.
Mi ángel está triste, me lo ha dicho. No quiere salir de su habitación y mi luz no consigue ser suficientemente brillante como para captar su atención, como para filtrarse por algún hueco de su persiana como hacía antes. Mi ángel ha bajado la persiana y no quedan resquicios por los que colarme... y viene una imagen del pasado a mi cabeza...

Las cálidas alas de un ángel acariciaban mi rostro. Mi cabeza reposaba sobre sus rodillas y me miraba a los ojos. Una mirada que me abrazaba sin tocarme, un abrazo que yo suplicaba en silencio, un silencio que me estaba matando.
Mi ángel siempre estaba ahí, como la arena de una playa que espera perenne la subida de la marea. Mis lágrimas corrían ya libremente, surcaban un rostro que reflejaba dolor, desesperanza y, quizá, desencanto, pero siempre estaba ahí...

Carta 5



Querido Infierno:

Me han pedido que cuente mi historia, esa que tú ya conoces, la que me atormenta en mis sueños. Quieren que libere todos esos sentimientos que no me atrevo a reconocer ni siquiera ante mí mismo.
A veces me los encuentro cuando duermo; intentan sorprenderme cuando bajo la guardia, por eso no se han presentado aún cuando estoy consciente.
Quizá son Ellos los que lo provocan. Ellos, con sus impecables batas blancas que sólo pretenden impresionar. Conmigo ya no lo intentan. Me han dejado en manos del más nuevo, el único que aún posee esperanzas de que "me recupere", como dicen. Ya ni siquiera se toma la molestia de ponérsela cuando viene a verme. Sólo trae una libreta y esos ridículos pantalones rotos, y empieza a preguntar. Resulta fácil distraerle, porque es demasiado joven y soy su primer "caso". Quizá me empleen como entrenamiento de las nuevas promociones. En ese caso, ¿debería sentirme utilizado o, mejor, agradecido?

Carta 4

Querido Infierno:
Hay ocasiones en las que ya no me reconozco. Escribo con desidia, habiendo perdido la ilusión que antes me provocaban estas cartas. Quizá sienta que mi objetivo está más lejos que nunca, o tal vez sólo sea que me encuentro solo.
Hace tiempo que Ellos me retiraron la palabra, excepto para algún "¿Cómo se encuentra hoy?" espontáneo. Creo que ya nadie me quiere aquí, y mi mayor temor es saber qué harán conmigo. Un leve temblor sigue a la apertura de esa puerta con la que me aíslan del resto del mundo.
Necesito compañía, necesito que me la devuelvas... aunque sólo sea una visión fugaz en un sueño. La añoro tanto... Es en este tiempo cuando me doy cuenta de lo que hice, y de todo lo que perdí desde aquel supermercado...
La visión de la sangre derramándose en el suelo empaña mis ojos. Creo que voy a llorar...

jueves, junio 21, 2007

Pingüinos en la cama, Ricardo Arjona


Vamos aclarando este asuntico
Ni tu estás pa´ policía
Ni yo para andar huyendo.
Vamos aclarando y te repito
Que no tengo todo el día
Para seguir discutiendo.
Si esto fuera una olimpiada
Romperías todos los records
De arruinarnos el momento.

Vamos aclarando este pendiente
Yo no soy tu propiedad
Y me harté de hacerme el mudo,
Quítate el complejo de teniente
Que el amor sin libertad
Dura lo que un estornudo.

Son iguales los defectos
Que hoy me tiras en la cara
Y al principio eran perfectos.

Vamos aclarando el panorama
Que hay pingüinos en la cama
Por el hielo que provocas,
Si hace más de un mes que no me tocas
Ni te dejas sobornar por ese beso escurridizo
Que busca boca y encuentra el piso.

Vamos aclarando el panorama
Yo no estoy pa´ crucigramas
Ni tú para masoquista,
Ya no sueñas viajes al caribe
Por tu rol de detective y mi papel del fugitivo,
Yo busco un sueño y tú un testigo.

Siempre con la misma cantaleta
Me voy para no volver,
Tengo listo el equipaje.
Llenas y vacías la maleta
¿Cómo puedes pretender que me coma ese chantaje?
Tienes cero en actuación,
Diez en manipulación
Y una beca en el psiquiatra.

Vamos aclarando el panorama
Que hay pingüinos en la cama
Por el hielo que provocas,
Si hace más de un mes que no me tocas
Ni te dejas sobornar sobornar por ese beso escurridizo
Que busca boca y encuentra el piso.

Vamos aclarando el panorama
yo no estoy pa´ crucigramas
Ni tú para masoquista,
Ya no sueñas viajes al caribe
Por tu rol de detective y mi papel del fugitivo
Yo busco un sueño y tú un testigo.

Con la dosis justa de cinismo
preguntas "¿que harías sin mí,
Si ya no vuelves a verme?"
Para ser sincero, haría lo mismo
Sólo que si estoy sin ti lo haría sin esconderme,
Lo haría sin esconderme...


Una canción preciosa...

lunes, junio 18, 2007

En mañanas como esta...


...invoco a mi ángel para que venga a hablar conmigo, a contarme sus historias y a oír las mías. Entonces me habla de sus fantasías, de los mundos que inventó para mí y para otras estrellas, de los paseos que nunca dimos ni daremos ya, de los abrazos que duelen tanto en la distancia...
Hablamos de la soledad cuando me siento sola, de la compañía cuando me siento amada, del calor cuando tengo frío y me rodea en sus sueños con sus dos enormes alas.
Me transporta a otros mundos en los que ya nada importa, en los que se puede ser feliz y dejar de sufrir para darme un respiro y volver luego, más brillante y segura que nunca, al mundo del que antes quería huir.
A su lado es todo más brillante, más real e inventado a la vez. Y estando con él, por muy lejos sque nos encontremos uno del otro, sé que todo irá bien, que nunca estaré sola porque siempre me vigila... y siento que no podré agradecerle todo lo que hace por mí. Es mi ángel, y eso es todo lo que le puedo decir.

sábado, junio 09, 2007

Amor libre, Nach con Shuga Wuga



Sigo siendo libre,
nada es complicado a tu lado,
tú me haces libre,
estoy irreconocible desde que te conocí,
más vivo y más sensible
porque estás aquí,
contando tus segundos junto a mí,
y esto lo escribí pensando en ti...
porque te quiero.

Porque te quiero, por encima de cualquier pero,
más allá del poderoso caballero Don Dinero,
tú renaces al amante y adormeces al guerrero,
haces que sólo sepa hablar con el corazón primero,
y te quiero,
eres la luz de mi agujero,
esa manta que me arropa en este frí­o mes de enero.
Eres la más linda flor que vi crecer en mis tierras,
la luz y la paz de un reportero de guerras.

Y por ti saltaré todas las vallas, vayas donde vayas,
besaré tus huellas en el suelo, porque te quiero.
Gritaré al planeta entero que eres tú y soy yo,
salvaré cualquier escollo con tu apoyo.
Treparé por tu espalda
hasta llegar a tu cuello, para acariciar tu oí­do
y definirte lo más bello,
todos tus detalles, todos tus destellos,
son astros en el cielo, y no puedo vivir sin ellos.

¿No crees que es lógico que me obsesiones?
Pintar en tu cara sonrisas la mayor de mis pasiones es,
y hoy de nuevo volví a soñar con mis frases,
para que las escuchases y volases,
sé que me crees.
Siempre sabes ser mi guí­a y mostrarme las direcciones
en mis momentos de duda
ante las duras decisiones,
qué fácil lo pones, sin condiciones,
ya ves: todo son celebraciones.

No es normal que me emocione
cuando vienes y me meces y me creces
en tu amor y en tus vaivenes,
de paz y sosiego,
cada problema es un juego,
tu amor me hace libre, y a tu amor me entrego...

CORO:
(Mírame, ámame, sabes que tu amor me hace libre)
No pasa el tiempo si te tengo al lado,
no existen sombras:
desde que has llegado me has iluminado.
(Tócame, siénteme, sabes que tu amor me hace invencible)
No pasa nada malo,
porque estás al lado,
tu amor hace libre a este loco enamorado.
(Sabes que tu amor me hace libre)

Estaré allí cuando llores
y cuando rí­as,
en tus días de melancolí­a y en tus alegrías
Estaré allí cuando duermas,
y cuando sueñes,
en tus miedos más profundos,
y en tus noches más frí­as.
Tan sólo déjame escribirte, retratarte,
rescatarte de la nada siempre que te sientas triste,
tan sólo mirarte cada madrugada,
tu amor impulsa mi pluma,
sientes mi beso hasta en tu almohada,
cada milésima en tus piernas y tu olor,
cada noche se hace eterna si no estás alrededor,
por favor. mantente cerca
de este constructor de puentes
con don de gentes, y que hace el amor con las mentes,
de este demente, que tendrás enfrente,
cuando despiertes, sonriente,
como siempre, tan resplandeciente,
y es que esos dientes son diamantes,
y es que tus ojos son dibujos,
que hablan de cómo te sientes.

Y antes de que preguntes, yo respondo,
siempre llego hasta el fondo de tu mundo
más profundo y hondo.
Cuando vamos paseando, conversando,
cuando ves que estoy mirando,
sacando mi lado más tierno.
Estudiando tus movimientos bajo el sol,
escribiendo sin control bajo este árbol,
amor de mármol.
Siempre firme ante cualquier adversidad,
entré en el tren de la vida contigo, hacia la libertad,
y así es tu amor,
como un suspiro de tu boca,
que hace mi sueño tranquilo.
Así es tu amor,
y con tu amor respiro,
todo tiene sentido,incluso la muerte,
después de este amor vivido,
tu amor me hace libre,
y así­ de libre lo digo.

CORO

Y hoy le canto al amor,
al amor loco,
amor de mí por vos y de vos por otro,
amor de un encuentro,
amor innato,
amor en bruto,
amor de una vida
o de un minuto...

Y hoy le canto al amor,
al amor loco,
amor de mí por vos y de vos por otro,
amor de un encuentro,
amor innato,
amor en bruto,
amor de una vida
o de un minuto...

(Mí­rame, ámame, sabes que tu amor me hace libre,
tócame, siénteme, mí­rame, tócame,
sabes que tu amor me hace invencible
ámame, tócame, sabes que tu amor ...,
mí­rame, tócame...)

Carta 3

Querido Infierno:
Debido a mi fallo he tenido que esperar un poco antes de volver a escribirte.
Ahora existo con la apariencia de un pobre diablo desquiciado. Qué ironía, ¿no? Por eso han bajado la guardia y puedo volver a esconderme para enviarte estas líneas desde mi habitación. Sé que las leerás, porque debes de estar aburrido después de toda la eternidad... y sobre todo porque confías en que vuelva a despistarme y a caer de nuevo en algún error. Pero no será así: he descubierto muchas cosas en este tiempo, casi tantas como las que ya sabía.
He descubierto que tampoco puedo fiarme de ti, de un viejo traidor, por muy buena fe que denoten tus palabras. Quizá a pesar de todo ni siquiera cumplas con tu parte del trato, quizá me quede solo para siempre...
Quizá eres tú quien no puede fiarse de mí. ¿No dicen que estoy loco? Aunque, después de todo, las apariencias engañan...

jueves, junio 07, 2007

Carta 2


Querido Infierno:
Ayer estaba muy nervioso cuando te escribí, porque sentía que me estaba acercando a mi meta. Llevaba tanto tiempo buscando esa sensación que llegué a pensar que realmente lo había conseguido, ganar al mismo diablo, que ya no podría volver a reírse de nadie tras ser burlado.
Tuvieron que doblarme la dosis de tranquiizantes, porque hasta Ellos se dieron cuenta. Tendré que tener más cuidado ahora que están alerta. Noto sus miradas clavadas en mi nuca mientras escribo estas líneas. Me han prometido no leer las cartas que envío, pero no puedo fiarme de ellos. Aún así, esta es la única forma que tengo de comunicarme contigo, así que tendré que seguir así, misterioso...
Ahora que ya sé qué se siente, la próxima vez estaré preparado para contraatacar tus esfuerzos por desestabilizarme y volverme contra mí mismo.

Carta 1



Querido Infierno:
Hace ya un año que la perdí, y me sigo preguntando por qué yo estoy vivo.
Aún no he comprendido el mecanismo con el que funciona el mundo. Cada día busco en la prensa todas las noticias en las que muere alguien, a la caza de alguna pista orientativa: ¿por qué este?, ¿por qué aquel?, ¿por qué un niño? ¿o un anciano?
Sé que ahí está la clave, y sé que la encontraré, porque ese es el trato, ¿no? Si la descubro... me la devolverás.

miércoles, mayo 16, 2007

La estrella que fue

Me hablas y me escribes sobre un gatito huérfano, un gato que perdió a la estrella que lo cuidaba, la que observaba cada uno de sus pasos, un gato que la busca ahora que la siente perdida, quizá porque siempre la dio por supuesta y no quiso (o no supo) apreciar los momentos que pasaban juntos.

El gato la busca ahora en la noche, ¿dónde si no? Se preguntará. Y no la encuentra… porque no está allí. La estrella cayó. Herida, no pudo sostenerse por sí misma en el firmamento y tuvo que bajar antes de que se extinguieran todas sus fuerzas. Por eso no la puede encontrar ahora, porque no la busca donde debería…

Dile al gato que deje de mirar al cielo porque no la encontrará, sólo verá el vacío que deja su ausencia, vacío en el lugar que ella ocupaba, donde siempre la buscó y ella siempre respondió a su llamada, y ahora no tiene sentido seguir mirando a un punto en blanco, ya no… o quizá nunca lo tuvo. No es como dejar la mirada perdida, ya que él la tiene fija en un punto que ya no existe…

Repítele que la estrella ya no está en el cielo, que no fue una ilusión: ella existió, estuvo allí, pero ahora ya no… y, sin embargo, está donde siempre estuvo, aunque el gato no lo quiera ver, aunque no la sepa buscar, ella se encuentra a su lado, como siempre estuvo, como siempre estará. Y mientras me hablas de un gato que busca a su estrella yo te podría contar mil historias de la estrella que espera que el gato la encuentre, pero él ya no la reconoce, no sabe que está a su lado cada día, cada tarde, y por ello llora ella cada noche, convirtiéndose sus lágrimas en el rocío de la mañana.

La estrella busca a un gato que ya no sabe qué espera encontrar, el gato busca a la estrella… y yo me pregunto… ¿Por qué coño no se encuentran?

viernes, mayo 04, 2007

Pensando en ti / Te odio

Como veréis, no tenía muy claro qué título ponerle a esto...
Me he sentido taaan tonta después de escribirlo...
En fin, aquí está.

¿Por qué no puedo dejar de pensar en ti? Incluso ahora, en la soledad que me produce estar en esta habitación llena de gente, tu imagen me persigue en mi mente. Ya no sé si es que estoy loca. Debo de estarlo… Tal vez simplemente sea que te sigo queriendo, no puedo saberlo.

Sé que ayer discutimos y me dolió más que nunca, porque después mis dedos no pudieron recorrer tu rostro como habrían hecho antes, para después abrazarte. Y te odié. Te odié por no quererme, por poder olvidar todo tan fácilmente, te odié porque envidio esa facilidad tuya para desconectar de todo lo personal… te odié porque te amo y algo me dice que no debería, que te olvide, que será lo mejor… pero no puedo hacerlo cuando te veo cada día, cuando una sola mirada tuya hace que se derrumbe toda mi determinación, cuando cada noche me persigues insistiendo en que la espera merece la pena, en que no busque a otro. Quizá sea simplemente que no quiero.

Incluso ahora, se abre la puerta y elevo la vista para buscarte en la figura que aparece en la habitación. Y la vuelvo a bajar, decepcionada, cuando veo que no eres tú. ¿Vendrás? Ni siquiera lo sé. Y sigo aquí, como una tonta, esperándote cuando me dije que no lo haría. Y te odio por ello. Y me odio por ello.

viernes, abril 27, 2007

Hueco en el pecho

Esta noche soñé que me operaban. Tenía un tumor y tú me abrías el pecho para sacármelo, pero yo no sabía qué era exactamente.

Después me dejabas en la mesa de operaciones… sola, hasta que llegaba un médico que me cerraba el corte que habías practicado con el bisturí. Y me examinaban y me dijeron que estaba embarazada de 7 meses… y yo era feliz porque íbamos a tener un hijo, tuyo y mío.

Pero me desperté. Y a medida que fue avanzando la mañana comencé a notarme hueca y me di cuenta de qué era lo que me habías quitado cuando me abriste.

Los síntomas eran claros: notaba una herida en el pecho, un hueco que amenazaba con extenderse y convertirme a mí en hueco. Tenía los límites indefinidos, a veces era enorme y otras era pequeño, como un puño, pero nunca menor. Notaba cómo mi corazón no se movía, se había parado en medio del agujero, siempre en medio…

Y me di cuenta de que no lo tenía, de que esta noche me lo habías quitado, que el hijo que en mis sueños iba a tener no tendría padre porque habías huido de mi vida, quitándome también la mía.

Y entonces me eché a llorar, gritando para intentar despertarme de un sueño que no era tal, para huir de mi realidad y volver al sueño en el que me salvabas la vida abriéndome el pecho y teníamos un hijo, el sueño en el que nunca me abandonabas y yo no tenía un hueco en el pecho porque allí estabas tú, y no te habías llevado mi corazón…

jueves, abril 26, 2007

Estrellas

Bueno pues aquí va otra... al final parece que he reflexionado sobre lo de despedirme ;)

Las estrellas no hablan, se dedican a observar desde el cielo cómo la vida discurre allá abajo en la tierra sin interferir en ella... pero hay una muy pequeñita que te vigila y que desde que te vio sólo refleja tu luz. Día y noche se mantiene despierta para asegurarse de que no te pase nada y, cuando duermes, te arropa con un manto de noches de luna llena que tejió para ti mientras te veía dormidito... Duerme tranquilo, tu estrella vela tus sueños.

martes, abril 24, 2007

Adiós, Jennifer López


Bueno... esto es por una temporada supongo... no sé aún.
Espero volver pronto, espero poder escribir pronto... espero tener fuerzas pronto... pero es tarde supongo para intentar enmendar tanto tiempo. Ahora sólo estoy triste, triste por tener que irme, por dejaros una época... espero que cuando vuelva hayáis crecido y pueda volver a reír con vosotros.
Una canción preciosa, escuchadla ;)
La verdad es que cuando entré a publicar sólo quería poner la canción... pero creo que esto es lo mejor...
De corazón, adiós...

Hoy he venido a despedirme
A hablar de tantas cosas que nunca quisiste oirme
Y ya no quiero más excusas
Tú nunca tienes tiempo, se te escapó la musa

Adiós, adiós
Me voy, adiós
Y no me dejas ni tan solo la esperanza
Adiós, amor, adiós

Si hay una lágrima en mis ojos
Es que voy recogiendo de mi vida los trozos
Si hemos jugado a una aventura
Nos hemos embriagado con tragos de locura

Adiós, adi
ós
Me voy, adi
ós
Y no me dejas ni tan solo la esperanza
Adios, amor, Adios

Adios, adios
Me voy, adiós
Y no me dejas ni tan solo la esperanza
Adiós, amor, adi
ós

Y no me dejas ni tan solo la esperanza
Adi
ós, amor, adiós

miércoles, marzo 28, 2007

Niña sin ti, Sergio Contreras

Esta es una canción que escucho mucho últimamente... simplemente me gusta ^^

Niña, sin ti ya no valgo pa na', no tengo ganas de na'
de na' que hablar tengo ya.
Los caprichos del amor que lo tuerce todo, toíto to'
eso es vamo allá te voy a contá que
no suelo llorar, me suelo aguantá
pero esta vez es diferente, quería apostar
sin más que hablar, darte mi corazón toíto to
eso es, vamo allá.
Y si te miro porque muero por hacerlo
y cuando lo hago muero por haberlo hecho
no encuentro palabras que describan la agonía
de este tonto, pobre hombre, enamorao.
Y si te miro porque muero por hacerlo
y cuando lo hago muero por haberlo hecho
no encuentro palabras que describan la agonía
de este tonto, pobre hombre, enamorao.
Cómo duele, parece que voy a morir
cómo duele, niña, porque tú no estás aquí
ay que ver cómo tengo yo que estar así,
sin pies, sin manos,
hoy pierdo la razón, niña, sin ti.
Cómo duele, parece que voy a morir
cómo duele, niña, porque tú no estás aquí
ay que ver cómo tengo yo que estar así:
sin pies, sin manos,
hoy pierdo la razón, niña, sin ti.
Niña sin ti...
Y ahora te diré las cosas claras y a la cara
no me importa perder el poco orgullo
que le queda a un hombre fiel
y a sus principios de entregarse en cuerpo y alma
cuando se enamora de una mujer.
Ya me da igual, debéis saber que por mucho
nombre y visco yo confirmo que
un par de lágrimas derraman, pasean por mi cara,
estoy hundío, perdío de mí mismo.
Y si te miro porque muero por hacerlo
y cuando lo hago muero por haberlo hecho
no encuentro palabras que describan la agonía
de este tonto, pobre hombre, enamorao.
Y si te miro porque muero por hacerlo
y cuando lo hago muero por haberlo hecho
no encuentro palabras que describan la agonía
de este tonto, pobre hombre, enamorao, enaamoraaooooo.
Cómo duele, parece que voy a morir,
cómo duele, niña, porque tú no estás aquí
ay que ver cómo tengo yo que estar así:
sin pies, sin manos,
hoy pierdo la razón, niña, sin ti.
Cómo duele, parece que voy a morir
cómo duele, niña, porque tú no estás aquí
ay que ver cómo tengo yo que estar así:
sin pies, sin manos,
ya no tengo corazón, niña, sin ti.
La locura de sentirme feliz y triste a la vez
pensando en la misma persona
recuerdo momentos, caricias entre nosotros,
y el nudo en la garganta vuelve a aparecer.
Creo que hasta nuestras lágrimas
que recorren las mejillas de cara y caen,
se quieren.
Felicidad, tristeza: es nuestra historia.
Tú y yo, y por eso también la quiero.
En fin, a día de hoy,
te miro porque muero por hacerlo
y cuando lo hago... suspiro.

martes, febrero 27, 2007

Hoy me miré en el espejo...


...y no me gustó lo que vi. No sólo por las lágrimas que surcaban mi rostro, sino porque no fui capaz de reconocerme. Día tras día he estado viendo la misma cara frente a mí al despertar, y hoy de pronto algo cambió. No sé el qué, pero algo en mi interior se rompió al verme, al observar cómo cambia mi rostro y se desfigura por el dolor incontenible que siente mi alma.

Dolor por el amor, por el odio, porque sí... Dolor por estar triste, dolor por mi alegría: simplemente, dolor... por todo y por nada; por llamar la atención y por querer pasar desapercibida; por los latidos de mi corazón y el silencio que oigo al dejar de respirar; por el llanto que no consigo sacar y por el que sale solo; por ti y por mí... por nosotros y por nosotros... y por no saber qué me pasa.

¿Es peor sentir ese dolor o no saber qué hacer para paliarlo...? Simplemente... estoy triste.

lunes, enero 08, 2007

8-10/VIII/2006

Este es de una época de merengue que tuve estas vacaciones ;) No sabía qué título ponerle...

Cayó; lenta pero inexorablemente se soltó el último de los lazos que nos unían. Quizá porque habías cambiado, ambos lo habíamos hecho en realidad. Por eso nos mirábamos ahora, intentando encontrar algún resto, alguna migaja perdida en nuestro mantel. Te miraba a los ojos y no encontraba nada en ellos, ningún resquicio de los sentimientos que pudiera haber albergado antes tu corazón… y el mío se desangraba.

No pudimos encontrar nada que nos impulsara a continuar, por eso permanecimos uno frente al otro, hasta que nos dimos cuenta de que aquello no iba a cambiar. Nunca fui partidaria de continuar una relación que se había estancado pero, aun así, lo hice muchas veces en el pasado por alguien que no significaba para mí ni una milésima parte de lo que tú eres.

Y ahora, mírame a los ojos y pregunta si te quiero. Sé que me echaré a llorar. ¿Te vale esa respuesta? Te quiero tanto que me duele, mi vida. Te amo con cada poro de mi piel, con cada brisa de aire que penetra en mis pulmones. Y con eso me basta.

Sólo quiero volver a sentirte entre mis brazos, sostener tu cuerpo contra el mío y susurrarte una vez, mil veces, que te quiero, que incluso tan cerca te añoro, que no quiero separarme nunca de ti.

Y me desespero cuando veo que tú no sientes lo mismo, cuando una palabra mía no recibe tu respuesta, cuando mi sueño acaba al despertarme y ya no estás a mi lado, susurrándome al oído, como hacías antes. Me desespero y me surgen las dudas cuando no sé lo que piensas, lo que sientes… y no quieres hablar del tema.

Me refugio bajo mi edredón, pensando que eres tú quien me abraza, quien protege mi cuerpo del frío, que el peso que siento es el tuyo, que el viento que entra por mi ventana abierta es tu voz, deseándome buenas noches y prometiendo velar mi sueño, observar cómo duermo, como si fueras un ángel…

lunes, diciembre 04, 2006

Cierra los ojos


Cierra los ojos por un momento. ¿Me oyes? ¿Puedes sentirme? ¿Sabes quién soy? Claro que lo sé. Eres tú, el único, ¿quién si no? ¿Te siento? ¿No eres tú el que me sostiene?
De pronto, en el silencio, retumban los latidos. Pon la mano en tu pecho y sabrás que siempre estoy contigo. Mi corazón y el tuyo unidos, un mismo latido, un ritmo, una sola candencia.
Y ya está: los ojos cerrados, tapados quizá por una venda invisible, el eterno éxtasis de saberse suya, dos cuerpos enredados que ojalá nunca tuvieran que separarse.
Y en la oscuridad, los amantes se hacen uno: un solo corazón, un cerebro que siente el placer multiplicado, una mirada de amor mutuo, un gemido de éxtasis, el sonido de un "te quiero", el propio querer que se torna realidad ante ellos... Y los cuerpos se funden en uno...

viernes, noviembre 03, 2006

"He aquí el amor", Jorge Eduardo Eielson

He aquí el amor.
Repito:
He aquí el amor.

Pero mejor hablaremos de esta puerta.
Una puerta es una puerta
a la que yo golpeo día y noche,
a la que yo golpeo día y noche,
a la que yo golpeo día y noche.
Y aunque nadie responda,
y aunque nadie responda,
y aunque nadie responda,
el aire es el aire de todos los dias,
las plantas son verdes como siempre,
y el mismo cielo esférico me envuelve
lunes, martes, miércoles,jueves, viernes, sábado y domingo.
¿Pero, qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
En cambio, esta puerta es indudable;
por ella entro y salgo día y noche
hacia los verdes campos que me esperan,
hacia el mismo cielo esférico y perenne.

¿Pero qué puedo yo decir del amor?
¿Qué puedo yo decir del amor?
¿qué puedo yo decir del amor?
Mejor sigo hablando de esta puerta.

miércoles, noviembre 01, 2006

Labios


"Esta noche, a las doce en punto." Hablaba, pero yo ya no le escuchaba, me hallaba sumergida en el océano de sus ojos, en el marrón infinito que para mí representaba un millón de amaneceres a su lado, un mundo de verdades, de palabras y silencios, de momentos que bajo ninguna circunstancia quería dejar escapar.
Miraba sus labios moverse mientras susurraba aquellas palabras, no necesitaba saber lo que decía, porque siempre decía la misma hora. La hora en la que las hadas visitan a los niños para darles las buenas noches, el momento en el que la mitad de la población se iba a la cama y la otra mitad permanecía abrazada a su pareja en el sillón, con el televisor encendido pero sin prestarle atención alguna.

Sus labios se movían y a ratos dejaban ver o tapaban los dientes blancos y perfectos que habitaban su boca, mi boca. La lengua se movía para marcar sílaba tras sílaba un mundo de fonemas, una promesa, una imagen en la que no harán falta las palabras, un par de cuerpos unidos por un nexo común: el amor que comparten.
Y la escena se repite una y otra vez en mi mente, siempre distinta, siempre especial, y cada día, al llegar las doce en punto, la imagen cobra vida y ya no es un pictograma, es una realidad de la que formo parte, son unos brazos que me abrazan, una boca que quiere comerme, unos labios que susurran en mi oído, pero no me hace falta oírlos, pues otra vez están diciendo, cuando tenemos que separarnos, que el mundo no acaba ahí, que tenemos infinitas noches a nuestro alrededor, y que lo único que tenemos que hacer es invocar a la luna y las estrellas para que vuelvan pronto y vuelvan a ser, como siempre, las doce en punto.


¡¡Felicidadees!!